Desde 1952, pintamos Sevilla a mano

Todo comenzó en Sevilla en 1952. En aquella época, la cerámica clásica sevillana era el alma de cada casa, cada iglesia y cada patio de la ciudad. Nuestra familia lleva cuatro generaciones dedicadas a mantener ese alma viva.

Hoy, en nuestro taller familiar, cada azulejo y cada plato se pinta a mano siguiendo las mismas técnicas que aprendimos de nuestros padres y ellos de los suyos. No usamos moldes industriales. No hay dos piezas iguales. Cada pincelada lleva el oficio de décadas y el carácter de quien la pinta.

Nuestra tienda está junto a Casa Pilatos, en el corazón histórico de Sevilla. Aquí encontrarás la cerámica clásica andaluza que decoró palacios y conventos durante siglos, y también los bolsos de mosaico: nuestra creación contemporánea que lleva el alma de la tesela sevillana a un accesorio único.

Gracias por estar aquí. Cada pieza que llevas contigo lleva un pedazo de Sevilla.